Lo que dice la prensa…
sobre Arlette Geneve.
Recuerdo el primer cuento que escribí con apenas ocho años. Cinco piedras lisas, en alusión al juego manual de ir cogiendo una piedra y otra sin soltar ninguna. Cuando evoco la ilusión que sentí al terminarlo, a pesar de escribir barro con v, árbol sin tilde, y lo emocionados que estuvieron mis amigos al leerlo, pienso, cuánto cambian las perspectivas con los años.
Cuando decidí ser escritora, poco podía imaginarme el maravilloso mundo en el que me iba a sumergir y lo duro que iba a resultar. ¿Por qué digo algo así? Porque la envidia, los celos, la animosidad es una consecuencia constante en la vida de un escritor. Un daño colateral pero lacerante y que muchos no consiguen sobrellevar. Desde aquí, ¡animo Marina! Eres una extraordinaria escritora.
Me parece penoso. Tremendamente frustrante que un escritor maravilloso se esconda del mundo y de la literatura por las zancadillas que recibe.
Desde que se publicó mi primera novela “Las espinas del amor” he recibido todo tipo de críticas y zancadillas, de las críticas objetivas, trato de aprender todo lo que pueda pues, ante todo, deseo ser una buena escritora. Quiero decir algo más que un conjunto de frases bien estructuradas y, para ello, necesito las opiniones sinceras de los lectores, por eso las críticas son bien recibidas. De las zancadillas, trato de sortearlas sin caerme y, si no lo consigo sino que finalmente me caigo, trato de reírme del culazo que me he dado pero, hay una cosa muy importante, cuando me río en vez de mascullar ofendida y lanzar gritos de impotencia al aire, alguien ha visto lo que ha pasado y me tiende su mano para ayudarme a reincorporarme y al mismo tiempo me hace la pregunta ¿estás bien? ¡Malditos envidiosos! En ese sentido, merece la pena que te pongan la zancadilla porque, te has caído pero no estás sólo. ¿A que es cierto?
Tras esta reflexión que yo considero importante, os pongo unos enlaces para que leáis lo que se dice de la autora Arlette Geneve, por supuesto, os traigo las noticias buenas, esas que me han pintado una sonrisa en la boca y me ha dejado el corazón como la gelatina de chocolate.
Escritor@s, si os ponen la zancadilla, ¡levantad! coged mi mano y sonreíd conmigo.
http://www.ideal.es/almeria/20090107/ejido/libreria-sintagma-prepara-encuentros-20090107.html
