Arlette Geneve

Escribir con el corazón

Artículos del septiembre 9th, 2009

sep-9-09

Sueños en Baviera

escrito por arlettegeneve

He descubierto que los alemanes son gente muy amable, educada y muy altos.

Me siento feliz porque tengo el privilegio de viajar a sitios lejanos, conocer otras culturas, geografía, y ello abre mi mente, relaja mi corazón y limpia los prejuicios que nos inculcan los miedos de otros, los pensamientos de otros, las vidas de otros.

Tengo muchas imágenes grabadas en mi mente, pero la que atesoro y creo que me han ayudado a crecer como persona, ha sido ver las cámaras de incineración del campo de concentración de Dachau, en la ciudad de Munich. La dos palabras eternas “Nunca más” es la frase por excelencia de aquello que no debemos permitir que ocurra de nuevo.

Tengo otra imagen mucho más divertida, ocurrió en la autopista que nos llevaba hacia el pueblo donde estaba nuestra cabañita de juguete. La autopista estaba llena, pero curiosamente no había atascos. Resulta un alivio conducir por las carreteras germanas, son excepcionales. Como decía, teníamos un coche a nuestra derecha, conducido por un alemán que estaba hablando por el móvil, mis ojos no se despegaban de su pelo rubio, de su mentón cuadrado, y de los dos preciosos perros que llevaba en la parte posterior del vehículo. De pronto, se percató que lo estaba mirando, analizando, y le sonreí porque me sentí como un jugador que hace trampa, y queda su honor en entredicho. Pero él me devolvió la sonrisa, y mucho más amplia que la mía. Alcé mi mano y lo saludé, él me devolvió el gesto de forma completamente encantadora, y me di cuenta, por primera vez, de los inútiles prejuicios que atan y esclavizan a muchos.

Recuerdo otra anécdota que nos ocurrió en una de las tabernas más famosas de la ciudad de Munich. En Alemania es costumbre ocupar la mesa por completo, si es para ocho y se sientan cuatro, otras personas pueden ocupar los sitios vacíos, pues a nuestro lado se sentó un alemán de los que no pueden pasar por italiano, es por poner un ejemplo. Nos dio las gracias, y se dedicó a beber de su cerveza, de tanto en tanto miraba a mis niños, y después a mi marido y a mí, cuando reunió valor, nos preguntó de dónde éramos, amablemente mi marido le respondió en inglés que éramos españoles, de Alicante, tras unos segundos en los que digería la información se mantuvo en silencio, pero exclamó poco después, “Ah, ja, Benidorm, Benidorm”, es mundialmente conocido que la costa alicantina está poblada por alemanes, ingleses, belgas, holandeses y un largo etc. Pero la anécdota viene porque abrazó a mi marido dos veces, cono si fuese un viejo amigo que saludaba en una  playa levantina, si llego a tener la cámara a mano…

Aquí os dejo unas fotos, disfrutad como lo hice yo este verano.

Thomas Kretschmann

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