Arlette Geneve

Escribir con el corazón

Artículos del marzo, 2010

mar-26-10

Crítica del Carcelero realizada por Irdala.

escrito por arlettegeneve

Os traigo una crítica sobre El Carcelero realizada por Irdala, de la web El rincón romántico. Espero que disfrutéis de su lectura y os emocionéis como yo con sus palabras cariñosas. No la merezco, pero me llena de tanta ilusión que deseo compartirla con todos vosotros. Gracias Irdala porque tus palabras me llenan de fuerza para continuar escribiendo historias tan intensas y emotivas como la de Yibrail y Rosalía.
(Crítica realizada por Irdala)

El mundo árabe siempre me ha llamado muchísimo la atención y ese es el motivo por el cual estaba deseando leer esta novela de Arlette Geneve. Tenía el pálpito de que me iba a gustar, pero no esperaba que lo hiciera de una forma tan intensa, tan profunda.

Acostumbrada a leer últimamente novelas románticas sin pizca de sustancia, El carcelero de Isbiliya ha supuesto para mí un ansiado soplo de aire fresco. Con un exquisito lenguaje, su autora demuestra que se pueden hacer novelas románticas con argumento, con enjundia, con clase y con alma.

Una novela de estas características pone a la consumidora de este género en una altísima posición. Entre sus páginas encuentras una esmerada labor de documentación que no abruma con exceso de sapiencia por parte de la autora y que sitúa al lector perfectamente dentro de la historia.

La ambientación es de sobresaliente y la redacción cuidada y detallada, te coloca en todos los lugares donde transcurren los hechos que se relatan de forma natural. Ves la historia como si estuvieras asistiendo al pase de una película. Este es uno de los puntos a los que mayor puntuación le doy.

Tanto los personajes como las situaciones están cuidados al máximo. Se ve que se han ido perfilando con mimo, trabajo y constancia. Puede decirse que cada uno de los actos y actores de la historia son perfectos.

Los protagonistas tienen por delante una complicadísima relación y a pesar de que habrá a quien pueda parecerle que tardan demasiado en desenredar el embrollo que los separa, a mí me resultan totalmente creíbles las posturas de cada uno (sin olvidar que hablamos de ficción y que se trata de una novela).

Rosalía es una mujer de armas tomar, pero yo no he podido por menos que entender su rencor y su manera de actuar y veo muy razonable su venganza. Me ha gustado especialmente cómo están contados sus momentos de arrebato, casi locura y desesperación. Me han parecido muy reales y comprensibles dada la situación que atravesaba.

Gabriel es un personaje que sin duda enamorará a más de una. Si bien es cierto que comenzamos a conocer su historia partiendo del tormento y la tortura que encierra su alma y que quiere servirse de Rosalía para su propia catarsis, prontamente sus sentimientos son los que imperan a lo largo de toda la novela. Es un personaje con fuerza y carácter pero con un alma tierna y un enorme corazón.

La novela engancha desde la primera página y transcurre de manera trepidante hasta el final. Y yo, a medida que pasaba las páginas, no podía dejar de maravillarme por la brillante, inteligente y madura escritura de esta autora española, que ha conseguido hacer que me rinda ante su pluma.

No voy a decir que no haya novelas románticas infinitamente más ligeras que me hagan pasar un buen rato y que me gusten, que las hay, por supuesto; pero si tengo que elegir, me quedo sin dudarlo con este tipo de historias, pues alimentan mi masa gris, me entretienen y hacen que me sienta orgullosa de este género literario. ¿Quién leyendo El carcelero de Isbiliya podría denostar la novela romántica? Nadie, absolutamente nadie.

Arlette Geneve ha demostrado con esta novela no sólo que sabe escribir y que lo hace muy bien, sino también que una novela romántica puede ser un pedazo de libro donde se cuida al máximo la historia, donde se respeta el lenguaje y donde se venera la palabra escrita.

Felicidades, Arlette, ha sido un auténtico placer leer El carcelero de Isbiliya.

Etiquetas:
mar-10-10

Entrar en el armario

escrito por arlettegeneve

Os dejo un monólogo divertido y que en modo alguno pretende ofender a ese género que adoro tanto; “el masculino”.

Un buen día, escuché una conversación entre amigos, uno de ellos bromeó con la palabra, “yo quiero entrar en el armario” y sin saberlo, inspiró este monólogo subjetivo, irracional y carente de seriedad. Espero que disfrutéis de su lectura.

ENTRAR EN EL ARMARIO por Arlette Geneve.

¡Tengo que entrar en el armario! ¡He perdido la llave!

Soy el producto de una sociedad de consumo histérico y autómata. Hijo preconcebido del racismo prescrito en una receta de soledad llamada racionalidad real del presente. Ignoro el significado de esa palabra, que suena bastante tolerante, pero que esconde una ansiedad intrínseca de vacilaciones, dudas y complejos austeros de sobrecontrol.

“Racionalidad Real del Presente”.

Vayamos por partes, porque el melón es demasiado gordo para comerlo de una sentada.

Racionalidad quiere decir, existencia o posesión de la razón. Yo puedo tener razón, tú puedes tener razón, ellos pueden tener razón…. ¡no entiendo nada! Si yo tengo la razón, tú no la tienes, si no la tenemos ambos, la tienen ellos, si ellos tampoco la tienen… ¡el mundo está loco y los peces esperan el maná que prometió Dios, cuando aún no estaba harto de amasar pan para los gandules!

Contradictoria afirmación cuando leemos en las sagradas escrituras ¡”Y amasarás el pan con el sudor de tu frente”! Bueno, dice comerás, aunque para el caso es lo mismo. Bendito milagro que no se ha realizado en seis mil años, y dudo que se realice hasta que la NASA deje de fastidiar a los rusos y comience a investigar en serio.

Sigamos con la cuestión…

Real quiere decir que tiene existencia verdadera. Este término tiende a confusión porque, real puede referirse a la realeza o relativo a ellos. Puede ser una antigua moneda española, de ahí el término peyorativo, “no vales un real”… Pero vamos a quedarnos con la primera acepción del significado, “que tiene existencia verdadera”. Yo puedo existir, tú puedes existir, ellos pueden existir, entonces, si existimos pensamos, si pensamos hablamos menos, si hablamos menos, comemos más, si comemos más, engordamos, si engordamos, somos americanos y la cadena puede seguir hasta el infinito y más allá.

Presente quiere decir, tiempo del verbo que denota que la acción sucede en el mismo momento en el que se expresa, es decir, si te digo que te den por el culo, soy yo quien te tendría que dar por el culo para que la acción sucediese en el mismo momento. Luego si te doy por el culo, estoy considerado un homosexual. Este razonamiento no me satisface en absoluto, porque no me gustan los adjetivos descalificativos.

La palabra homosexual debería ser borrada del diccionario y ser sustituida por, persona de gustos variados en la carnalidad corpórea, porque todo aquello que descalifica perjudica ¿verdad? tomemos por ejemplo la palabra “zorra”… Aquí sobra los comentarios porque hay muchas mujeres lectoras y yo quiero salir ileso de esta diatriba.

Todos salen del armario. ¡Yo quiero entrar en él!

Me siento perdido en una sociedad ebria de poder machismo recalcitrante… ¡pardiez! Ni yo mismo entiendo qué he pretendido decir con esa conjugación de palabras que ha sonado a título de película de Almodóvar, y que no se ofendan los aquí cinéfilos.

Pero, no me distraigáis que no era el pez que quería pescar.

¡Yo no soy homosexual! (Entiéndase que la exclamación está dicha con voz aterrada y ausente de superficialismo barato de feria clandestina). Entonces, si yo no homosexual, debes de serlo tú, si tú tampoco lo eres, deben de serlo ellos, sí, aquéllos que se esconden tras pancartas egocéntricas de humor beato y espeso.

¡La vida de un hombre es muy dura!

Si nuestra realidad es, ¡no somos homosexuales!…. ¿qué somos? Pues somos el producto de una sociedad de consumo histérico y autómata. Hijos preconcebidos del racismo social americano. ¡Vaya! Esto me ha salido sin pensar, como cuando un niño dice “joputa” el último que llegue.

Hago mío el dicho, “de la abundancia del corazón, recita la boca”, los niños y los que hablan sin pensar siempre dicen la verdad. ¿O eran los borrachos?

Bueno, si te escuece sal y limón que lo que no mata engorda.

Seguimos…

Antes, (que conste que hago referencia a trillones de años atrás), los hombres tocaban a siete mujeres, y una de ellas coja, pero este bulo no es cierto porque, según las últimas tendencias, digo bien y habéis leído mejor, según las últimas tendencias (lo de estadísticas ya no es viable por lo del asunto de salir del armario) si hacemos caso de la proporción, hay 100 millones de hombres frente a 98 millones de mujeres.

Hahaha… las cuentas no salen por mucho que utilicemos la calculadora y la física cuántica. Razonemos, si esos cien millones de hombres los dividimos en, un 50% son ancianos, un 25% son niños, el 15% son homosexuales…entonces… ¡Madre del amor hermoso e inexistente! ¡Quedamos sólo un 10% para ocuparnos de 98 millones de mujeres! Sí, yo también estoy acojonao.

¡Y se extrañan las mujeres de vernos confusos y perdidos! Que andemos con mirada errante y preocupada ante el único instrumento realmente diabólico, NUESTRO PENE, la parte carnal varonil más cuestionada de la historia.

Ni el rey Salomón se mostraría tan complaciente con tantas féminas a quien complacer, y con un solo miembro por instrumento, aunque nunca sabremos en realidad de cuántos disponía él, porque vamos a ser maduros y realistas. Se cuenta (porque yo creo que era un cuento) que tenía unas 700 esposas y 300 concubinas, lo que hace un total de mil mujeres ansiosas a quienes complacer. Otra vez las cuentas no salen, 1000 dividido entre 365 nos da un total de 2,739 mujeres al día, sin descansar el sábado que era sagrado… conclusión, ¡los eunucos de los harenes, no estaban castrados!

Si es que me voy por los Cerros de Úbeda y no he tomado tinto de Valladolid.

Sigamos con nuestra explicación.

Dudas y complejos austeros de sobrecontrol… ¡Ostia! Esto que lo explique Zapatero.

Etiquetas:
mar-9-10

Crítica de LA RENDICIÓN DEL HIGHLANDER

escrito por arlettegeneve

Os dejo la crítica que hizo Elfled, una de las moderadoras de la web ROMÁNTICAS AL HORIZONTE, sobre la Rendición del Highlander.

Sinopsis

La pasión y la venganza unirá las vidas de Marina y Brandon en una guerra de voluntades.

Marina, es una noble y decidida mujer que se encuentra ante la decisión más difícil de su existencia; elegir entre el amor de su vida o la lealtad a su familia. Su mejor amigo va a ser ahorcado, y en su desesperación para tratar de liberarlo, acude a la única persona que puede ofrecerle la ayuda que necesita, Brandon McGregor, un Laird arrogante, posesivo, y del que está irremediablemente enamorada.
Sin embargo, el escocés la desprecia por que la cree una manipuladora sin sentimientos. Una arpía traidora e indigna de confianza.
Marina llega a una encrucijada de difícil elección, si salva a su amigo, debe traicionarlo a él, y Brandon no piensa perdonar sus intrigas y maquinaciones. Marina tendrá que pagar el precio que el Laird de Ruthvencastle le imponga.

Valoración

La primera vez que oí hablar de este libro fue el 6 de Febrero de 2009. Primero durante la presentación en Málaga de “La promesa del Highlander” y más tarde en una cena donde la propia autora nos dio a conocer más en profundidad a su nuevo protagonista. Ni que decir tiene que a partir de ahí, Brandon se convirtió para mí en un nuevo compañero de fatigas.

Muchas tardes de charlas por teléfono con Arlette y muchas risas (Brandon se prestaba a ello) pero sobre todo porque Arlette iba desgranándome la personalidad seria y decidida de Marina. Una mujer muy pero que muy equilibrada, muy consecuente con lo que dice y con lo que piensa pero… enamorada hasta las trancas de este pedazo de mula que es Brandon. Y como digo, una mujer enamorada es un tema serio. Muy serio.

Con Brandon vais a reír, vais a llorar y sobre todo os van a entrar ganas de castrarlo. Es una mala bestia. Un hombre que lo suyo es suyo y de nadie más. Una mujer que bebe los vientos por él pero que necesita saber que está haciendo lo correcto y un amigo de la chica que va a hacer que todo estalle alrededor de estos dos tontos. Tontos, sí. Porque, digo yo ¿tan difícil es contarle al otro estoy hasta las trancas por ti pero no quiero que NADIE se te arrime? NADIE. Caramba ahora parezco Bea la legionaria. Lo que hace estar enganchada a GH.

Pues lo que iba diciendo, Brandon es para mí un hombre fuerte, arrogante y aunque nadie lo diría muy cariñoso y divertido. Es el mejor hombre Geneve con el que me he topado hasta la fecha. Si Justin me pareció un prototipo que rompía el molde, Brandon se ha convertido para mí en mi protegido. Con su corpachón de dos metros y sus malas pulgas, en el fondo guarda un corazón muy tierno y un carácter que sorprende a veces por su picardía. Es muy irónico y atrevido y no duda en lanzarse de cabeza a por ella aunque saben que se la pueden partir, la cabeza, digo.

Y en medio de estos dos tontos rematados como yo les he calificado con todo el cariño se erige la figura de un amigo de la infancia de Marina. Un hombre que siente por ella un cariño de hermana y por el que ella siente lo mismo pero por el que Marina no duda en sacrificar su propia felicidad si consigue así sacarle del bache económico por el que pasan sus propiedades. Obviamente él sería lo último que haría pero ¿lo sabe Brandon? NOooooooooooooooooooo.

Por supuesto que no. Brandon está tan cegado por los sentimientos que la indomable e ingobernable Marina despierta en él que no ve más allá de lo que ven sus ojos. Un hombre está besando esos labios que hace pocas horas le devolvían ferozmente un beso suyo. Siente que el demonio dormido en él está apareciendo y apoderándose de su alma. La negra serpiente de los celos está anidando nuevamente en su corazón y cree que si con él, al que conoce de dos días, no nos vamos a engañar, surge una tigresa ¿qué sentimientos no puede volcar en un hombre junto al que se ha criado?

Por ello no duda ni un solo instante en hacer lo que esté a su alcance o tenga en su mano para castigarla a ella y condenarla al ostracismo bajo una capa de frialdad que helaría los infiernos.

De la noche a la mañana el hombre cálido y fogoso del que se ha enamorado Marina se ha transformado en uno frío y calculador que la arrastra hacia sus lejanas tierras en Escocia sin dejarla prácticamente de despedirse de los suyos.

Solo un hombre, su primo Diego (cuñado de Brandon) se frota las manos pues ha conseguido ver con sus propios ojos cómo ese altivo escocés que parecía que nunca iba a tener su merecido en esta vida, cae derrotado de la única manera que a él le saca la espina clavada en su costado: por CELOS. Si él se sintió obligado a casarse con la hermana de Brandon, bien se merece éste todo lo que le pase.

No sabéis cuántas ganas tenía de pillar esta novela, no sabéis  con cuantas ganas comencé a leérmela y tampoco sabéis con qué miedo lo hice. Tenía muchas expectativas y esperanzas depositadas en el nuevo libro de Arlette y os tengo que decir una cosa: NO ME DECEPCIONÓ.

Me atrapó desde el primer instante con escenas muy divertidas y con otras muy provocativas. Para mí echó los restos en dos que solo os citaré de manera casual pues no quiero restarle emoción a ninguna de ellas: una cancioncilla muy pero que muy “agresiva” y una faca muy pero que muy bien manejada. Ahí es ná. Echadle imaginación que yo no quiero destriparos nada.

Os recomiendo esta nueva novela “LA RENDICION DEL HIGHLANDER” Emotiva, divertida y sobre todo cargada de giros e ironías como solo María sabe hacer. Le da un toque a sus novelas que no le he encontrado hasta el momento a nadie. No me esperaba para nada que volviese a sus orígenes y recreara un personaje con la intensidad de Justin pero sin su mala follá (como dirían en Granada). Después de Jamie, un personaje más bien plano, Brandon es otra vuelta de tuerca.

Mil gracias María por regalarme un hombre como Brandon. Un hombre con el que disfrutar las más de 500 páginas que nos has ofrecido y por el que yo siempre te estaré agradecida.

A quienes no hayan tenido el gusto de leer los libros de Arlette Geneve, no os podéis perder “LA RENDICION DEL HIGHLANDER”. Yo por mi parte espero poder leer más historias con personajes como Brandon o Marina y encontrarme personajes sin descafeinar en las novelas que me lea. Y, por supuesto, con secundarios tan fuertes que bien se merecen su propia historia.

Ya me gustaría a mí saber qué leches pasa tras las puertas de un dormitorio donde yacen una mujer loca de amor por un hombre hastiado y amargado por la vida que se ha encontrado sin buscarla como son Cassie y Diego.

¿Alguna vez nos dará Arlette algún indicio? ¡Espero que sí!

Elfled

Etiquetas:
mar-1-10

El viernes 26 fue un día memorable.

escrito por arlettegeneve

La presentación de un libro suele ser un momento muy emotivo y el Carcelero no podía ser menos. Significó presentar a los lectores un nuevo proyecto lleno de sentimientos, emociones que han quedado plasmadas entre sus páginas blancas, y que ahora una gran mayoría pueden leer y disfrutar. El Carcelero de Isbiliya era una lectura deseada por todos los que asistieron al evento. Y también unos minutos de terror para la autora, porque desea con todas sus fuerzas, que la historia de Yibrail y Rosalía cumpla todas y cada una de las expectativas que genera sin decepcionar a nadie. Algo prácticamente imposible, lo sé, pero de sueños e ilusiones se alimenta el poeta. ¿Qué tiene de especial “El Carcelero de Isbiliya”? El corazón que ha puesto Arlette Geneve al escribir la historia. En las palabras, que confío, sacudan emociones, y que os arranquen una tierna sonrisa de comprensión mientras leéis los entresijos de su trama.

La presentación de la novela fue un éxito. La sala de cien butacas, se quedó muy pequeña. Había muchas personas de pie y otras tantas que se quedaron en la puerta y pasillos asomando sus cabezas de tanto en tanto para no perderse nada de lo que en la mesa se decía. Desde este rinconcito, les pido disculpas y les doy las gracias por la inmensa paciencia que demostraron, y aprovecho para prometerles que tendrán su libro firmado.  Quiero dar las gracias a mi amigo periodista, Francisco Romero, que salió de la ciudad de Madrid a las cinco y media de la tarde, donde se encontraba en un congreso de medicina, y se esforzó para llegar a tiempo de presentar el acto. Muchas gracias. Y ahora, las fotos de rigor para que podáis ver en primera persona cuánto disfrutamos de ese momento.

Etiquetas: