Un viaje para recordar…
UN VIAJE PARA RECORDAR….
El viernes día 16 amaneció soleado en Alicante. Los ánimos estaban fuertes por la perspectiva del viaje a Málaga. Los nervios habían anidado en el estómago durante la noche, como un animal buscando cobijo durante la tormenta.
Pero todo se iba desarrollando, según los planes trazados.
Para una sureña convencida que el sol cae en el reino de Valencia la mayor parte del año, con justicia divina e implacable, que lloviese, resultó toda una sorpresa, y cómo llovió, como una seria advertencia y absurda premonición primaveral de lo que iba a ser el fin de semana. Las previsiones atmosféricas no decepcionaron. Llovió en el sur con chabacanería, como si el tiempo se burlase de unos cautos transeúntes que no están preparados para que el cielo se vengase, y sí para disfrutar de nuestro buen clima mediterráneo.
¡Ha desaparecido! Nuestro buen tiempo, quiero decir.
Pero, aunque las miradas llenas de expectativas se apagaron un tanto, la ilusión por la presentación siguió creciendo a un ritmo acelerado. Y no me equivoqué. No importó la lluvia, ni el mal tiempo, ni el aire frío que nos hizo estremecer cada vez que nos acariciaba solícito. Todo resultó MARAVILLOSO.
Dentro de la librería Luces esperaban los lectores, aquellos que nos les importó que diluviase, el aire frío y el bullicio por la semana de cine de Málaga, y quiero mencionarlas porque se merecen un aplauso, y me inclino ante su persistencia.
Mari Cruz, que se había levantado por la mañana enferma, y allí estaba.
Carmen, que cruzó Málaga cargada de libros y con esa sonrisa hermosa y llena de promesas.
Pepi, que se trajo a toda su familia a la presentación.
Tere, a la que volví a ver después de un año.
Mimbre, que hizo un viaje desde la provincia de Jaen para estar conmigo; a pesar de que tuvo que hacer un cambio de horario en el trabajo; de las dos horas de coche hasta el lugar de la presentación.
La escritora y ganadora del IV Premio Terciopelo con la que pude disfrutar con una charla muy interesante y con la que compartí dedicatoria. Gracias Raquel.
Anny, que no pudo estar en la presentación, pero me arropó durante las horas previas a ella.
Una mención de disculpa por si me dejo algún nombre, de verdad que no es voluntario.
Y no olvido a los maridos que acompañaron a sus esposas con una sonrisa en los labios, y toda la paciencia del mundo.
Muchas gracias también a la presentadora, Loli, porque pasó una mal rato por mi culpa, pero hizo un trabajo de cine, y que no olvidaré, a pesar de que dejó a Brandon sin cabeza.
Lectoras no, amigas malagueñas, sois maravillosas.
Me he traído unos recuerdos absolutamente enriquecedores e imprescindibles en mi vida como persona, y como autora.
De nuevo, muchas gracias.






María, ya veo que te lo pasaste muy bien y me alegro por ti y por las aigas que fueron a verte.
A algunas las conozco y son estupendas.
Me gustaría haber podido ver a las que ya conocí en Málaga y volver a abrazar a Anny, a Loli y, por supuesto, a ti.
Espero que nos veamos en la Feria de Madrid.
Enhorabuena, guapetona.
Y ya me contarás qué es eso de que Loli dejó sin cabeza a Brandon. jajaja
Besos
Nieves fue genial. Siempre es un placer regresar a Málaga.
Besos y nos vemos en al feria.
Hola soy Anna del blog princesa.
aqui te dejo de nuevo mi enlace. No es un blog blogger, asi que no tengo dicho perfil.
apunta mi direccion en tus enlaces y asi siempre me encontras facil.
http://www.tecnocar.com.es/princesa
Un beso y bueno espero que no te olvides de mi
Jope, pues tuvo que ser genial, Arlette, ¡qué bien se ve todo! Me alegro mucho.
Un abrazo.
Querida Arlette, qué emoción debes sentir al tener a personas tan cercanas en momentos como este.
Tus obras lo merecen, y tú, especialmente por ser como eres.
Muchos besos!
Blanca
Gracias Anna, ya he visitado tu blog.
Un beso.
Sergio, estuvo genial. Los malagueños son estupendos, para muestra Antonio Banderas.
Algún día iré a tu pueblo….;)
Besos.
Blanca, estar rodeada de amigos no tiene precio. Los malagueños son estupendos, atentos, cordiales. No les importó el mal tiempo, allí estaban, me desbordó la felicidad.
Un beso.
Comentar este artículo